14 noviembre 2008

Takifugu

El pez globo o Tetradontidae, suele defenderse aumentando el tamaño de su cuerpo varias veces con la intención de ahuyentar a sus depredadores. Dentro de los peces globo hay diferentes variedades, entre las que destaca la del Takifugu o Fugu, que tiene como característica principal la alta toxicidad de algunas partes de su cuerpo.
Esta toxicidad se debe al TTX o Tetradotoxina, una potente neurotoxina que actúa bloqueando los canales de sodio, lo que impide que las neuronas puedan transmitir impulsos nerviosos a los músculos. Basta una dosis de 0,51mg. de TTX inyectada en sangre para resultar mortal, provocando que las constantes vitales bajen hasta el punto de provocar un fallo cardio respiratorio sin que el individuo afectado llegue a perder la conciencia.
Pese a su alta toxicidad, el Fugu es considerado un manjar en la gastronomía japonesa, estando su uso permitido exclusivamente a cocineros autorizados que conocen cómo calcular la dosis que se puede ingerir sin resultar mortal, aunque no siempre es así.

Otra aplicación de esta neurotixina es la que se realiza en Haití, consistente en realizar una mezcla de ingredientes entre los que se encuentra la TTX y utilizarla en forma de polvo para realizar zombificaciones. Este polvo, en contacto con la piel del individuo elegido, consigue bajar sus constantes hasta mantenerlo en un estado similar a la catalepsia, por lo que aparenta estar muerto y se le da sepultura.

Cuando el Bokor o artífice del plan estima que el efecto de la mezcla está dejando de tener efecto, la victima es desenterrada en medio de una parafernalia que, unida a la fuerte superstición que con frecuencia se da en este lugar, consigue hacer creer que el desenterrado, con sus facultades mentales afectadas, actúe según las órdenes que se le den.
Se cree que este procedimiento se usaba con frecuencia para obtener mano de obra para las plantaciones de caña, de forma que estos zombis fueran auténticos autómatas mientras sus cuerpos aguantaban.

También se piensa que se podían usar estas técnicas para encargar algún asesinato, ya que el zombi estaría obcecado en cumplir su cometido incluso poniendo su vida en peligro, lo que ha degenerado en las famosas imágenes de películas de zombis en las que éstos aguantan cualquier envite sin cesar en su empeño.

1 comentario:

Vanesa dijo...

Prefiero un solomillo de cerdo con sus patatitas jejeje